Un joven cordobés, que ahora tiene más de 20 años, a juicio por difundir imágenes de sus compañeras desnudas, creadas con IA
El tribunal tomó en consideración que “tales publicaciones identificaban a las víctimas por su nombre y apellido” y también tuvo en cuenta que el imputado “publicó, junto con esas fotografías, enlaces que remitían a los perfiles de Instagram de sus compañeras”
Un joven que hizo con inteligencia artificial (IA) fotos de sus compañeras de clase desnudas finalmente irá a juicio en la provincia de Córdoba, imputado por lesiones graves calificadas en razón de mediar violencia de género.
El imputado, que actualmente tiene más de 20 años y fue expulsado en su momento del Colegio Manuel Belgrano, podría enfrentar una pena que va desde los tres hasta casi veinte años de prisión en caso de ser condenado.

El entonces alumno utilizó herramientas de IA para poner rostros de sus compañeras de colegio en cuerpos desnudos, imágenes que luego fueron viralizadas a través de redes sociales y grupos de mensajería, lo que, de acuerdo a los informes judiciales, provocó graves daños psicológicos en varias de las víctimas.
El tribunal tomó en consideración que “tales publicaciones identificaban a las víctimas por su nombre y apellido” y también tuvo en cuenta que el imputado “publicó, junto con esas fotografías, enlaces que remitían a los perfiles de Instagram de sus compañeras”.
En el escrito, las autoridades detallaron que la publicación de las imágenes falsas provocó que las damnificadas “recibieran numerosas solicitudes de amistad y visitas a sus redes sociales por parte de desconocidos”.
Frente a este hecho, los camaristas Patricia Alejandra Farías, Maximiliano Octavio Davies y Carlos Alberto Salazar consideraron que la conducta del imputado configuraba el delito de lesiones graves calificadas en razón de mediar violencia de género.
La resolución, publicada en el portal Justicia de Córdoba, explica que el daño psíquico se considera una lesión del Código Penal, “aún sin daño físico concomitante”.
También puntualiza que, en este caso, las damnificadas son menores que se encuentran en una especial situación de vulnerabilidad, “como sujetos en formación”.
