10 febrero, 2026

Opinión: «No estoy de acuerdo con la imponente obra del crematorio»

Opinión Jorge Matheus: «En ningún lugar del mundo, recorrido por quién esto suscribe, un crematorio cuenta con instalaciones de estas características que están lejos de la simpleza»

Escribe: Jorge Matheus

La Cooperativa de Electricidad de Trenque Lauquen y el municipio han inaugurado este viernes la imponente inversión realizada para resguardar el crematorio, adquirido en una cifra cercana a los 80 mil dólares, oportunamente, y a la que se le agregaron pomposamente otras dependencias, como también un sistema de alumbrado en el entorno más adecuado a un comercio suntuoso y de gran categoría que a un espacio destinado a despedir los seres queridos que a través de decisión propia o familiares, terminan en un cofre transportable casi insignificante, o son esparcidos en algún lugar simbólicamente elegido.

El crematorio hacía falta en esta ciudad del Oeste de la provincia de Buenos Aires, porque quienes tenían como destino final ser cenizas debían contratar el servicio en otro lugar territorialmente cercano, que lo posee. No significaba casi obligación que se ejecutara con recursos de la comunidad toda, aportante de la entidad y cumplidor en los pagos de tasas municipales, semejante obra. Es de suponer que el Consejo de Administración de la Cooperativa o las áreas económicas del Gobierno Municipal darán a conocer detalladamente la inversión, para evitar suspicacias.

En ningún lugar del mundo, recorrido por quién esto suscribe, un crematorio cuenta con instalaciones de estas características que están lejos de la simpleza. Se encuentran dentro de los cementerios ya construidos, lo que constituye un entorno de recogimiento y expresión del dolor. Por más razones que se quieran elevar para rebatir lo expuesto, la muerte es angustiante, limitada en la mayoría de los casos a unos pocos allegados. El paso del tiempo recompone la ausencia, pero sin olvido, formando parte de la historia familiar, de amigos o sociedad.

Para evitar mencionar lugares vistos en otras partes del planeta, ejemplo muy reciente, y no vulgar, sobre la identidad que se otorga al crematorio en el consciente colectivo: la muerte del deportista y estratega futbolístico, Miguel Ángel Russo. Sus restos fueron velados en el Estadio de Boca Juniors. Luego cremados. Ninguno de los que despidieron al apreciado hombre que alcanzó tanta notoriedad, salvo su familia que días pasados llevó una urna al campo de juego de Rosario Central, debe saber dónde fue cremado, porque es íntimo y debe dar lugar al respeto, consideración, alejado de todo atisbo de show mortuorio.

Cuantos seres humanos pueden soportar sin resquebrajarse, el saber que por más degradación que sufre el cadáver de un ser querido, delante de sus ojos se convertirá en cenizas. El Alma, en todo caso, es etérea. Dejar a ella como principal protagonista del último Adiós a través de la tarea que no es agradable, para quienes la ejecutan por razones laborales.

Se discute en distintos países sobre la imperiosa necesidad de que la cremación se generalice. Ello está relacionado con la salud y el uso de la tierra. Sería sumamente hiriente para los más susceptibles, dar minuciosos detalles, porque inclusive no se está haciendo ninguna alharaca sobre cómo se debate el funcionamiento de instalaciones de este tipo.

Desde la comunicación oficial que el crematorio de Trenque Lauquen se iba a instalar en ese lugar a la vista de todos, expresé opinión en contrario. Se manifestaron críticas y las admito. No todos pensamos de la misma forma.

Hoy siento, ya cumplido el acontecimiento, la necesidad de reflejarlo de esta manera, máxime cuando hace pocos días un detalle que ofreció la Iglesia Católica, Apostólica y Romana de la ciudad, parecía otorgar razones. Dentro del “viejo” cementerio se celebró la misa. Fueron muchos los concurrentes. Era el Día de los Muertos. Se admitía – sin decirlo – que ese es el lugar para recordar y despedir a los difuntos.

Concreta y finalmente:

Con la suntuosidad con que se implementa este servicio en Trenque Lauquen, incluso siendo consciente que puede generar recursos económicos porque traerán fallecidos de otras localidades y ciudades, manifiesto total y absoluta disconformidad.

Podría haber sido más simple, con menor erogación económica, permitiendo – quizá – destinar recursos a otras obligaciones sociales que tanto la Cooperativa de Electricidad como el municipio, tienen.