25 julio, 2026

Municipios en alerta: la morosidad golpea las cajas locales y ya afecta los servicios básicos en Buenos Aires

Escribe en X, reproducimos en Infoecos: Beto Valdez @betovaldez Periodista en FM Millenium de lunes a viernes de 19 a 20 con @willykohan. Los sábados de 10 a 12 en La 2×4 FM 92,7. Los domingos en Rivadavia de 17 a 20. betovaldez.com.ar

Escribe en X, reproducimos en Infoecos: Beto Valdez @betovaldez Periodista en FM Millenium de lunes a viernes de 19 a 20 con @willykohan. Los sábados de 10 a 12 en La 2×4 FM 92,7. Los domingos en Rivadavia de 17 a 20. betovaldez.com.ar

La crisis de cobrabilidad en los municipios de la Provincia de Buenos Aires se consolida como la más alta a nivel nacional, alcanzando un 37,8% de morosidad general.

La caída de los ingresos familiares obliga a los vecinos a priorizar el pago de tarjetas de crédito o deudas por consumo antes que las boletas locales, provocando un desplome de recaudación que vacía las cajas de los intendentes.

El impacto tiene dos velocidades: mientras que en el interior bonaerense la falta de pago promedio se ubica en el 23,1%, en el Conurbano los deudores en situación irregular escalan al 30,5%, registrando picos críticos en distritos de alta vulnerabilidad social como Florencio Varela, donde la mora roza el 38,3%.

Esta asfixia fiscal no discrimina poder adquisitivo y se cruza con una caída libre del 3,8% real en las transferencias que el gobierno provincial distribuye hacia los municipios.

La tendencia se traslada de igual forma al interior profundo. Distritos turísticos y productivos clave enfrentan pérdidas de fondos reales brutas, como Pinamar (-9%), Villa Gesell (-7%), Monte Hermoso (-6,5%) y Florentino Ameghino (-6,42%).

Incluso en cabeceras regionales de peso como Tandil, el propio municipio advirtió que la cobrabilidad de tasas locales se derrumbó a apenas un 56% de efectividad, abriendo un bache fiscal millonario que se agrava por el arrastre de deudas de obras sociales como IOMA.

En localidades medianas como Las Flores, la intendencia debió formalizar mediante normativas el impacto directo de la contracción económica familiar sobre el pago de tributos urbanos y rurales.

El efecto dominó de este vaciamiento ya repercute de forma directa en las prestaciones que recibe el vecino. Para evitar la parálisis, los intendentes se vieron obligados a lanzar moratorias agresivas, como los planes especiales de Avellaneda que condonan el 100% de multas e intereses para comercios e industrias a cambio de regularizar deudas acumuladas.

Sin embargo, la falta de liquidez ya estira las frecuencias en la recolección de residuos, congeló el bacheo por el freno a la obra pública, redujo el mantenimiento del alumbrado y puso en jaque a los hospitales municipales, que enfrentan serias dificultades para reponer insumos médicos básicos.

Fuentes: Datos estadísticos de la consultora Analytica [L1, L3]; informes de transferencias subnacionales de la consultora PPA (Políticas Públicas Argentinas) [L2]; balances fiscales del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF); Banco Central (BCRA); y registros oficiales del Sistema de Boletines Oficiales Municipales de la Provincia de Buenos Aires (SIBOM).