#Agresión a la docente en Trenque Lauquen: La Dirección de Escuelas publicó una gacetilla con declaraciones de Gustavo Copes

La Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires dio a conocer anoche declaraciones de Gustavo Copes, director provincial de Inspección General sobre el hecho sucedido en Trenque Lauquen el día miércoles y que tuvo una contundente expresión de rechazo de gran parte de la sociedad de la comunidad e incluso se constituyó en la gota que llenó el vaso para la realización el jueves de un paro y movilización docente.
La comunicación según se consignó al correo de infoecos.com.ar llegó muy tarde a raíz que «Por problemas técnicos se nos bloqueó el sitio habitual de envíos. Por esta vez les comparto una gacetilla con declaraciones del director de Inspección General de la DGCyE sobre el caso de violencia contra la docente en Trenque Lauquen». Lleva la firma el parte de prensa de Leandro De Felippis director de Comunicación Institucional.
El texto es el siguiente:
La situación de violencia ocurrida en la vía pública en Trenque Lauquen, que afectó a una docente, está siendo abordada con la intervención de los equipos de la Dirección General de Cultura y Educación, el acompañamiento a la institución y a la trabajadora, informó el director provincial de Inspección General Gustavo Copes desde el distrito. El hecho vuelve a poner en primer plano una problemática que excede a las escuelas y que requiere el compromiso de toda la sociedad: ninguna situación de conflicto puede justificar una agresión, una amenaza o una situación de hostigamiento hacia quienes trabajan en las instituciones educativas.
Copes expresó el rechazo absoluto a cualquier hecho de violencia contra una trabajadora o trabajador de la educación. Señaló que lo que ocurre no es solamente un problema de la escuela, sino que interpela a toda la sociedad: las escuelas forman parte de una comunidad en la que suceden las situaciones de violencia y, muchas veces, esas tensiones también llegan a las instituciones educativas.
“La escuela debe ser un lugar de cuidado y de convivencia”, remarcó Copes, y advirtió que la violencia no puede naturalizarse como una forma de resolver conflictos entre adultos. En ese sentido, planteó que hay que diferenciar conflicto de violencia: “Puede haber desacuerdos, reclamos o cuestionamientos hacia una institución o sus decisiones, y todo eso puede y debe canalizarse por las vías institucionales. Lo que no puede admitirse es que un reclamo derive en una agresión”.
“Existe un rechazo absoluto a cualquier forma de violencia hacia las trabajadoras y los trabajadores de la educación. La escuela es un espacio en el que, como en toda sociedad, pueden existir tensiones y conflictos, pero también es el lugar donde se enseña que esas situaciones se abordan a través del diálogo, la participación y la construcción de acuerdos y consensos, nunca mediante la violencia ni el agravio”, completó.
Al mismo tiempo, dijo que “es necesario reconocer que las situaciones de violencia forman parte de una problemática social más amplia y compleja, que se expresa en distintos ámbitos de la vida cotidiana. La escuela, como espacio profundamente vinculado con su comunidad, también recibe esas situaciones y trabaja cotidianamente para abordarlas. Lo hace incluso frente a los conflictos más complejos, como el que actualmente se encuentra bajo investigación en el Jardín 916 de Trenque Lauquen, ante la presunción de un hecho de violencia”.
Frente a cada situación, la prioridad es acompañar a la persona afectada, a sus compañeras y compañeros y a los equipos de conducción. La DGCyE está presente: Inspección General, las jefaturas y los equipos territoriales tienen la responsabilidad de intervenir, acompañar y activar los mecanismos institucionales correspondientes. “La respuesta –subrayó Copes-, tiene que ser institucional y colectiva, porque no alcanza con pedirles a las escuelas que resuelvan las problemáticas sociales más amplias”.
Sobre los hechos en investigación, Copes indicó: “Hay una investigación y corresponde dejar que la Justicia determine las responsabilidades. Se trata de una situación que no ocurrió en la escuela. Desde Educación, nuestro lugar es acompañar a la trabajadora y garantizar que se activen todos los mecanismos institucionales que correspondan”.
Y concluyó: “Tenemos que fortalecer entre todos una cultura del diálogo y del respeto. La escuela no puede quedar al margen de los problemas de violencia que atraviesan a nuestra sociedad, pero tampoco podemos naturalizarlos dentro de ella”.
