21 marzo, 2026

Creo ciegamente en Argentina, recuperándose con Argentinas y Argentinos de bien

Solo tomaré unos párrafos para agradecer haber conocido gente que menciono en este comentario, casi intimista, en el periodismo y peronismo, este último movimiento que me adoptó

Deseo, sincera y profundamente, que no nos dejemos llevar por la descalificación fácil, las palabras que hieren y dividen sueños, que prevalezca la racionalidad sobre las pasiones, que seamos capaces de encontrar aunque sea en unos pocos problemas la solución compartida, que no perdamos la Fe (lo entrecomillo. Se los escribo desde el ALMA y muchas/os que leen, saben porque) y consideremos que vivimos en el mejor PAÍS del Mundo habitado por argentinos de buena o mala voluntad, extranjeros por adopción, y un potencial enorme que está expuesto en el post anterior.

Solo tomaré unos párrafos para agradecer haber conocido gente en el periodismo y peronismo, este último movimiento que me adoptó.

– Agradezco haber escuchado un discurso memorable de Anselmo Paso, en la campaña del retorno a la Democracia, en 1973. Fue en el Cine de Pellegrini. Tenía Anselmo un tono que despertaba ciertas risas. Generó algunas críticas, pero era un visionario.

– La VIDA dio la posibilidad de entrevistar y conversar algunos minutos en forma distendida con:

* Raúl Alfonsín

* Rogelio Frigerio

* Oscar Alende

* Arturo Frondizi

* Oscar Camilión

* Antonio Cafiero

* Eduardo Duhalde

* Aldo Cammisi

(hay más, pero con ellos, suficiente)

– Estoy orgulloso de haber acompañado en la función pública a:

* Felipe Solá (quizá el mejor gobernador que tuvo la provincia en estos 40 años de Democracia y con el que estoy distanciado desde hace tiempo).

* Alieto Guadagni (un genio. De una capacidad intelectual que sorprende).

* Eduardo Duhalde (hay una mala versión de sus posturas políticas y ejecución de las mismas).

* Alberto Balestrini (su ausencia física y forma de actuar se extraña en este tiempo donde aparecieron las/os pseudo fundadores de un movimiento político único en América Latina).

Descreí, descreo y hasta el último minuto, si queda algo de razón, de los fanáticos, advenedizos, sesgados, hipócritas, chorros que se quedan con la plata de quienes más la necesitan, cooperativas familiares subidas al bienestar que les otorgan contratos a veces millonarios, exhibicionistas del poder, de los que ocultan su pasado, de los salvadores irredentos, de las versiones modernas de Calígula y de los amantes de la represión.

La única Derecha que siento en estas horas es la que apoyo sobre una parte del teclado. Y la única Izquierda, la que tanto cuesta manejar, bastante inútil por cierto, donde debo apretar la tecla de mayúsculas.

En lo que creo ciegamente es en ARGENTINA recuperándose con ARGENTINAS/OS de bien.