Confeccionaron una réplica del ARA General Belgrano y fue emplazada en la plazoleta Malvinas Argentinas de Saavedra
La réplica, de 4,36 metros de largo por 60 centímetros de ancho, fue realizada en los talleres de herrería de la cárcel

En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la guerra de Malvinas, personas privadas de la libertad de la cárcel bonaerense de Saavedra confeccionaron una réplica del crucero ARA “General Belgrano” para una agrupación de vecinos de Saavedra que se conformó con el objetivo de mantener viva la memoria.

La obra de más de 4 metros de largo se realizó en la Unidad 19 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
Las autoridades de la Unidad 19 Saavedra recibieron a los integrantes de “Malvinas por Siempre Argentinas” para entregarles una réplica del buque de la Armada Nacional que, el 2 de mayo de 1982, fue atacado por el submarino nuclear HMS “Conqueror”, al mando del comandante inglés Christopher L. Wreford-Brown.
Esta obra, que se caracteriza por la meticulosidad en cada detalle, fue emplazada este 2 de abril en la plazoleta “Malvinas Argentinas” de Saavedra, en el acto de homenaje a los caídos en el conflicto del Atlántico Sur.
La réplica, de 4,36 metros de largo por 60 centímetros de ancho, fue realizada en los talleres de herrería de la cárcel.
Los materiales que se utilizaron fueron provistos por la agrupación “Malvinas por Siempre Argentinas”, por empresas comerciales de Saavedra – Pigüé y por la Delegación Municipal.
En la ceremonia de entrega, el ARA “General Belgrano” se descubrió debajo de una bandera argentina.
Historia para no olvidar:
No fue casualidad que la pieza elegida para entregar a la agrupación malvinense haya sido el crucero “ARA General Belgrano”, ya que este buque se convirtió en un testimonio de la historia de Argentina y, particularmente, del conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas y del Atlántico Sur.
El 16 de abril de 1982, el ARA General Belgrano partió con 1.093 tripulantes desde la Base Naval Puerto Belgrano hacia Tierra del Fuego y el 24 de esos meses soltó amarras desde el puerto de Ushuaia, con la indicación de mantenerse fuera del área de exclusión, vigilando las intenciones de las fuerzas británicas.
Cuando navegaba hacia el sector asignado, el submarino nuclear británico HMS “Conqueror”, al mando del comandante inglés Christopher L. Wreford-Brown, lo seguía y esperaba el momento justo para abrir fuego.
El 2 de mayo, a la tarde, el primer torpedo Mark 8 del subacuático impactó en la sala de máquinas del Belgrano; el segundo, destruyó la proa y el buque comenzó a irse a pique.
Mientras que un total de 770 hombres alcanzaron las balsas, 323 quedaron sumergidos en las profundidades del mar argentino, convirtiendo este hecho en la mayor tragedia naval de la historia de la Armada Argentina.