19 enero, 2026

La Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre la temporada turística 2026: «las decisiones son más meditadas y selectivas»

Los relevamientos muestran un inicio de temporada marcado por picos de ocupación asociados a fines de semana, eventos y agendas puntuales, más que por reservas anticipadas o estadías largas planificadas con antelación

La Cámara Argentina de la Mediana Empresa dio a conocer un extenso comunicado de prensa donde se refiere al Verano 2026, el que no publicamos en su totalidad en esta una de las noticias principales del sitio por su extensión (lo hacemos por separado), donde señala como título que «El turismo nacional se expande con decisiones más meditadas y selectivas«.

El material distribuido a la prensa se divide en:

  • Pulso de ocupación y reservas: un verano que se activa por “picos”
  • El nuevo comportamiento del turista: decide tarde y su estadía es flexible
  • Gasto y estadía: consumo selectivo, pero con cifras potentes donde el producto tracciona
  • Motores de la temporada: eventos + cultura (la fórmula que mejor funciona)
  • El producto naturaleza, la experiencia que no se posterga
  • Desafíos que aparecen en el terreno (lo que mira el sector)

El verano 2026 muestra un arranque heterogéneo, pero con señales claras de dinamismo: destinos que combinan naturaleza y eventos logran mejores niveles de ocupación y empuje de demanda, mientras que en varias plazas se consolida un turista más prudente, con estadías moderadas y decisiones de compra de último minuto.

Al mismo tiempo, la temporada se apalanca en una agenda intensa de festivales, competencias deportivas, ferias gastronómicas y propuestas culturales, que funcionan como “gatilladores” de viajes y ayudan a sostener la actividad incluso en contextos de gasto más medido.

Los relevamientos muestran un inicio de temporada marcado por picos de ocupación asociados a fines de semana, eventos y agendas puntuales, más que por reservas anticipadas o estadías largas planificadas con antelación. La dinámica dominante es la del viaje conveniente: cuando se combinan evento, clima favorable y propuesta clara, la ocupación sube rápidamente, incluso en destinos que arrancaron con registros moderados.

Uno de los principales desafíos señalados por prestadores y cámaras está siendo el crecimiento de la oferta informal de alojamiento, que compite de manera directa con la hotelería registrada. Esta situación genera fuertes asimetrías de costos, presiona precios a la baja y afecta la rentabilidad de los establecimientos formales, especialmente en destinos con alta demanda de escapadas cortas y alquiler temporario.

  • La rentabilidad también aparece bajo tensión. El turista consume de manera más selectiva, prioriza experiencias puntuales y ajusta gastos complementarios, mientras los costos operativos, como energía, insumos, personal y logística, continúan en niveles elevados, reduciendo márgenes en buena parte del sector.
  • Otro aspecto crítico es la dependencia creciente de la agenda y el clima. La temporada se vuelve más volátil, pero cuando hay buen tiempo la demanda responde rápidamente. Cuando ese factor falta, la ocupación se retrae. Se pudo ver claramente eso desde mediados de diciembre, lo que dificultó la planificación financiera de los prestadores y aumentó la incertidumbre, especialmente en destinos de escapada y turismo de cercanía.
  • Este verano también aparecieron con fuerza los desafíos de comunicación y percepción pública. En regiones afectadas por contingencias ambientales o climáticas, el sector advierte que los mensajes generalizados pueden desalentar viajes incluso hacia zonas que se encuentran plenamente operativas. La gestión fina de la información y la diferenciación territorial se vuelven claves para no “apagar” la temporada de manera innecesaria.