#Reposan: En el atrio de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores de Trenque Lauquen, los restos del primer cura párroco de la ciudad
Los restos del Padre Miguel Di Gerónimo, primer cura párroco de Trenque Lauquen, ya reposan en el atrio principal de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores.



El regreso de los restos del Padre Di Gerónimo comenzó con su llegada al acceso a Trenque Lauquen, donde el intendente Francisco Recoulat depositó una bandera del distrito sobre la urna. Luego, la comitiva realizó un recorrido por distintos lugares estrechamente vinculados con su vida y con su legado en la ciudad, entre ellos el Instituto que lleva su nombre, el ex Colegio Politécnico y la calle que lleva su nombre.



Posteriormente, los restos fueron trasladados hasta la Parroquia
La ceremonia contó con la presencia del Obispo de la Diócesis de 9 de Julio, Monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien presidió la celebración religiosa; concejales; autoridades municipales y educativas, representantes de instituciones y vecinos de la comunidad.
La Misa fue oficiada por el Obispo Monseñor Ariel Torrado Mosconi, quien en su homilía destacó la figura del Padre Miguel Di Gerónimo y su labor en favor de la educación y el bienestar de la comunidad, al tiempo que remarcó la importancia de esta iniciativa en el marco de la celebración del 150º aniversario de Trenque Lauquen.
En su mensaje a los presentes, el Intendente Francisco Recoulat destacó que “tenemos el honor de que Trenque Lauquen tenga una calle importante con su nombre y también que un establecimiento educativo que tanto le ha dado, tanto le da y tanto le va a dar a la comunidad lleve el nombre del Padre Di Gerónimo”.



Sobre la figura del Padre Di Gerónimo, el intendente manifestó que “fue un sacerdote que tuvo el desafío de emprender y construir, de armar un camino y de traer la palabra de Dios a una comunidad que era muy chica y que empezaba a crecer. Hoy Trenque Lauquen tiene casi 50.000 habitantes, pasaron 150 años de historia, pero el legado del Padre Di Gerónimo sigue vigente”.
El representante legal del Instituto Miguel Di Gerónimo, Fernando Belén, señaló que “El Padre Miguel fue, en el sentido más pleno de la palabra, un verdadero misionero”,
Acerca del regreso de los restos a Trenque Lauquen Belén señaló que “al depositar sus restos en este templo que él mismo comenzó a edificar, rendimos tributo a su espíritu misionero y a un legado pastoral y pedagógico que sigue plenamente vivo”.



Aportes del municipio sobre el sacerdote Miguel Di Géronimo:
Nació en Italia el 28 de septiembre de 1878 y llegó a Trenque Lauquen en noviembre de 1909, luego de haber sido ordenado sacerdote en 1902.
En 1917 se convirtió en el primer cura párroco de Trenque Lauquen y tuvo una participación fundamental en los primeros años de desarrollo de la comunidad. Además de su tarea religiosa, estuvo estrechamente vinculado a la educación y a la vida social de la ciudad.
Participó activamente en la construcción del actual templo parroquial y fue fundador del Colegio Politécnico, donde se desempeñó como docente y director.
Su labor trascendió así el ámbito estrictamente religioso y dejó una profunda huella en distintas generaciones de trenquelauquenses.
El Padre Di Gerónimo falleció en Azul, el 23 de agosto de 1938. Desde entonces, sus restos permanecieron fuera de Trenque Lauquen hasta este regreso, concretado 88 años después de su fallecimiento.
La iniciativa para concretar el traslado de los restos fue coordinada por el intendente Francisco Recoulat y el cura párroco Juan Pellegrino, quienes impulsaron el proceso administrativo y legal necesario para hacer posible el regreso.
De esta manera, en el marco de los 150 años de Trenque Lauquen, la comunidad volvió a recibir al Padre Miguel Di Gerónimo, una figura estrechamente ligada a los primeros años de la ciudad y cuyo legado permanece presente en instituciones, espacios y generaciones.
El regreso de sus restos permitió así recuperar no sólo una parte de la historia religiosa de Trenque Lauquen, sino también la memoria de uno de los hombres que contribuyeron a construir los cimientos de la comunidad.
