14 agosto, 2026

#Unabarbaridad# Ser clase media en CABA cuesta más de 2,5 millones de pesos mensuales

Fuente: infogei. Una familia tipo —dos adultos y dos menores— necesitó ingresos por al menos $2.558.973,78 durante julio para ser considerada de clase media en la Ciudad de Buenos Aires, de acuerdo con el último informe de la Dirección General de Estadística y Censos porteña. El límite superior de ese segmento se ubicó en $8.188.716,07, por encima del cual los hogares fueron clasificados como acomodados.

En el extremo opuesto, el mismo grupo familiar requirió $1.617.870,72 para superar la línea de pobreza, mientras que el umbral de indigencia —es decir, el ingreso mínimo para cubrir las necesidades alimentarias básicas— se fijó en $880.937,89. Entre ambos pisos aparece el sector denominado «medio frágil», con ingresos de entre $2.047.179,02 y $2.558.973,77.

Durante julio, el piso de la clase media subió 4,4%, mientras que la línea de pobreza avanzó 2,5% y la de indigencia, 2,6%. Estos datos se conocieron junto con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) porteño, que marcó una inflación mensual del 2,9%, un acumulado del 19,4% en 2026 y una variación interanual del 33,2%.

A nivel nacional, el INDEC reportó que una familia de cuatro integrantes necesitó $1.564.716 para no ser pobre, según la Canasta Básica Total (CBT), que aumentó 2,2% en julio y acumula un alza del 19,6% en el año y del 36,1% interanual.

En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que mide el umbral de indigencia— subió 2,6% en el mes, lo que implicó que ese mismo hogar requiriera $708.016 para cubrir sus necesidades alimentarias mínimas. La CBA acumula un incremento del 20,1% en lo que va de 2026 y del 37,4% en términos interanuales.

El informe también detalló los ingresos mínimos por composición de hogar: una persona sola necesitó $506.380 para no ser pobre y $229.131 para no caer en la indigencia; una familia de tres integrantes, $1.245.696 y $563.663, respectivamente; y un hogar de cinco personas, $1.645.736 y $744.677. Los datos reflejan el creciente costo de vida y la presión sobre los ingresos de los hogares argentinos en un contexto inflacionario persistente. (InfoGEI)