Hay poca plata: Mar del Plata, enfrenta un comienzo de temporada que enciende alarmas en el ámbito hotelero-gastronómico
El invierno llegó a la costa atlántica, pero los turistas…
Mar del Plata, uno de los destinos tradicionales del receso escolar, enfrenta un comienzo de temporada que enciende alarmas en el ámbito hotelero-gastronómico. Con reservas que rondan el 25%, el escenario dista mucho de la efervescencia que suele caracterizar a estas fechas, y los empresarios miran con cautela el comportamiento de los próximos días.
«Esperamos que a partir de hoy los porcentajes empiecen a subir», confió Szkrohal a El Retrato, quien no oculta su inquietud pero se aferra a la experiencia reciente: en el fin de semana largo de julio, las reservas previas también eran magras y al final la ocupación trepó por encima del 35% gracias a las contrataciones sobre la hora.
El dirigente encontró una explicación coyuntural en el furor deportivo: la final del Mundial mantuvo a las familias en casa, compartiendo el partido, y postergó la decisión de viajar. «La gente eligió ver el partido de Argentina con su familia y eso pudo haber retrasado las reservas», razonó, aunque reconoció que el fenómeno responde también a un cambio de hábitos más estructural: hoy el turista decide cada vez más a último momento, una tendencia que se consolidó en los últimos años y que convierte en moneda corriente la incertidumbre.
En medio de la preocupación, el sector apuesta a un factor diferencial: la competitividad de precios. Según Szkrohal, Mar del Plata ofrece hoy una de las paridades más favorables de las últimas décadas, con promociones y tarifas especiales en hoteles, bares y restaurantes que buscan seducir a un turista golpeado por la retracción del consumo. (InfoGEI)

