19 mayo, 2024

Una maestra de Bahía Blanca agredida por un alumno de 11 años, fue hospitalizada

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La agresión le generó una fractura en el maxilar y una afectación en el tabique, de acuerdo con información del Hospital Español, señala el diario La Nueva

Un alumno de la Escuela Primaria N° 25 «Gral. Juan Gregorio Lemos» de Bahía Blanca, golpeó a una maestra que debió ser hospitalizada.

El chico de 11 años no quería quitarse la capucha en el aula y, tras la insistencia de la docente Ana Lencina, se paró y le dio una trompada en el rostro.

La agresión le generó una fractura en el maxilar y una afectación en el tabique, de acuerdo con información del Hospital Español, señala el diario La Nueva.

Autoridades educativas confirmaron el gravísimo episodio y aseguraron que se encuentran trabajando en el tema, aunque no se ofrecieron más detalles, al tratarse de un menor de edad.

Días atrás, en otro hecho de violencia en escuelas en Bahía Blanca, trascendieron unos videos donde se observa a chicas adolescentes agrediendo a compañeras en la Escuela Nº 36, de Fitz Roy y Ángel Brunel. En este caso, los problemas vienen desde el año pasado y recrudecieron a principios de abril.

Padres de esa comunidad educativa plantearon su malestar por lo que consideran una nula reacción de parte de la dirección del establecimiento. Consultados por este medio, directivos de la cartera educativa señalaron que habían tomado cartas en el asunto aunque tampoco se brindaron más precisiones.

Ni en el caso de la Escuela Nº 25 ni en el de la 36 se informaron las medidas tomadas con los estudiantes señalados por las agresiones.

Declaraciones de la maestra a LU 2 Radio Bahía Blanca

La maestra que sufrió la fractura de maxilar tras ser golpeada por un alumno de 11 años dijo hoy que en «20 años de docencia jamás pensé que esto me podía suceder, a mí nunca me golpearon, sí he visto agresiones entre alumnos, pero nunca así».

Ana María Lencina contó en diálogo con LU2 Radio Bahía Blanca que se encuentra mejor, «dolorida por supuesto, pero eso en cuanto a lo físico. Emocionalmente es otra cosa».

La docente relató el episodio: «Cada escuela tiene su reglamento de convivencia, firmado por los chicos y sus padres. Nosotros acordamos que capuchas, gorros y ese tipo de elementos solo se usan en el patio, excepto cuando se saluda a la bandera. Este chico desde el primer día transgredía lo que se había firmado».

Prosiguió: «Con el uso de la capucha en el aula él buscaba algo, pero uno no puede permitir que alguien rompa la regla porque sino los demás se copian. El desafío era constante».

El día del ataque, según explicó Lencina, «él ingresó al comedor para el desayuno sin capucha, luego se la puso y, cuando le dije que se la quite, se subió a una silla y me pegó. Y eso que él es más alto que yo, que no soy alta».

«Me dijo ‘te voy a pegar’. Y lo hizo. El resto de los alumnos todavía sigue en shock. Y el chico, después de pegarme, me dicen que se largó a llorar. Pero eso no lo llegué a ver porque yo me fui al baño, me chorreaba sangre», dijo la docente.

Luego reflexionó: «Este chico trae un cúmulo de emociones desde su hogar, así que hay que tratarlo de otra manera, con más paciencia. De todos modos, si bien en la preadolescencia los chicos pueden desafiar, porque es algo propio de la edad, siempre se respetó el guardapolvo. Al menos en primaria, siempre se respetó el guardapolvo».

La maestra también explicó que el menor ya se había comportado de manera violenta con otros compañeros. «Desde la escuela se trabaja en el tema, se habla con él, con los padres, con los equipos de apoyo escolar, aunque a veces no alcanza».

Dijo que desconocía qué decisión se va a tomar con el alumno. 

«La nuestra es una escuela de 8 horas y supongo que se está trabajando en que vaya a una de 4 horas para que pueda soportar mejor la jornada. Por lo que tengo entendido no está yendo ahora a la escuela, pero no sé qué pasará».

Desde hace unos años, existe una política de no expulsar estudiantes por determinado tipo de comportamientos, a diferencia de etapas anteriores. Se busca abordar estas problemáticas de un modo tal que se evite esa instancia.

Lencina remarcó: «A dos días de que sucedió esto, yo no puedo volver a dar clases con este alumno presente».

De todas formas, subrayó que «en la escuela se trabaja bien, somos un equipo. El resto de mis alumnos es totalmente diferente. La Escuela 25 es un gran lugar».

Declaraciones del intendente Susbielles

«En primer lugar quiero expresar mi solidaridad y acompañamiento a la docente. Me parece que es muy importante bajar el nivel de violencia en la ciudad».

Las palabras pertenecen al intendente Federico Susbielles, quien se refirió hoy a la agresión sufrida por la maestra Ana María Lencina, de la Escuela Nº 25, quien fue golpeada por un alumno de 11 años y terminó hospitalizada con una fractura en el maxilar.

Susbielles dijo que «quienes somos padres vemos que con el correr de los años hay una situación cada vez más frecuente de poner en cuestión al docente o al personal de escuelas, lo cual en nuestra generación no ocurría».

Luego pidió que, en línea con la búsqueda de menor violencia, «cada uno desde su lugar baje el nivel de odio en su discurso, para tratar de ser constructivos en la diferencia».

«Debemos trabajar fuertemente contra la violencia, contra al bullying. Esto es un llamado de atención que tenemos que tomar, que no se puede naturalizar. Como Municipio debemos involucrarnos junto a las autoridades educativas para asegurar en el futuro esos lazos de convivencia y armonía que Bahía suele tener».