Almuerzo de fin de Año de la Asociación Argentina de Shorthorn

La cabaña anfitriona, perteneciente a Luciano Macaroni quien al mismo tiempo es vicepresidente primero de la entidad, resultó el lugar indicado para la conmemoración

La Cabaña Santa María, ubicada en inmediaciones de la localidad de Quiroga en el Partido de 9 de Julio, fue el escenario del almuerzo de fin de año de la Asociación Argentina de Criadores de Shorthorn.

La cabaña anfitriona, perteneciente a Luciano Macaroni quien al mismo tiempo es vicepresidente primero de la entidad, resultó el lugar indicado para la conmemoración.

El presidente de la Asociación, Carlos Juan Downey, señaló que toda la producción agropecuaria tiene las esperanzas puestas en un momento diferente del país, en el cual se privilegie la producción. “El campo hará su esfuerzo. Con políticas a largo plazo y reglas claras, estamos en condiciones de darle al país lo que necesita”.

“La raza tiene mucho para aportar a la ganadería argentina y mucho lugar todavía en los rodeos comerciales del país”, dijo Downey, quien aseguró que muchos criadores han retornado al Shorthorn y muchos otros han optado por comenzar a criar a los descendientes de Tarquino. “Por primera vez en muchos años tuvimos más de 100 ejemplares en Palermo, marcando a las claras un resurgimiento muy potente», señaló.