Funciona otra vez: el Frigorífico Pico propiedad de la familia Lowenstein pasó a manos del Frigorífico Gorina.
Al final se quedó por un acuerdo que se renueva trimestralmente con el Frigorífico Pico propiedad de la familia Lowenstein pasó a manos del Frigorífico Gorina.
Se trata de un contrato de alquiler trimestral. Ya se han reincorporado muchos trabajadores, faenándose unos 400 vacunos diarios. Se espera llegar a 600 faenas en poco tiempo.
La planta de Trenel había llegado al borde del abismo en marzo pasado, cuando la firma solicitó formalmente la apertura de su concurso preventivo. Esto ocurrió tras el fracaso de una negociación con un grupo empresario de origen europeo que evaluaba adquirir la operación.
En aquel momento, los directivos Ernesto «Tito» Lowenstein y Alan Lowenstein apuntaron públicamente contra un grupo financiero —acreedor y accionista de la sociedad— por bloquear alternativas de salvataje que incluían contratos a largo plazo e iniciativas de inversión estimadas en unos u$s 40 millones.
El Frigorífico Gorina, cuenta con un volumen de faena cercano a las 27.000 cabezas mensuales y exporta a más de treinta países.

